REVELACIÓN
DE JESUCRISTO A TRAVÉS DEL APÓSTOL JUAN
Debemos de aclarar que
el Apocalipsis es una revelación de Nuestro Señor Jesucristo a través de
Apóstol Juan para sus iglesias, revelación que viene directamente de Dios
Padre. Debemos de entender también, que en algunos pasajes del libro Cristo habla
directamente con el Apóstol Juan, pero en otras lo hace a través de un Ángel.
Veamos: Revelación
1;1 al 3, La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus
siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviandola por medio
de su ángel a su siervo Juan, que ha
dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de
todas las cosas que ha visto.
A muchas personas
no les gusta oír sobre el apocalipsis porque lo asocian con el fin del mundo,
pero el mensaje es principalmente una
profecía que todos debemos de saber y entender para nuestra salvación. Veamos: Revelación 1:3.
Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía,
y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.
El número siete
representa a todo lo que viene de Dios y las siete iglesias representan a todo el conglomerado de cristianos en el mundo. Veamos: Revelación 1:4. Juan, a las siete iglesias que están en Asia:
Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y
de los siete espíritus que están delante de su trono;
Jesucristo no solo
es el Hijo Primogénito de Dios Padre, sino también su testigo fiel, porque él es
la representación de Dios ante la humanidad. En otras palabras, Cristo es Dios
hecho hombre, y él está destinado a ser rey de Israel y rey de reyes de las
otras naciones del mundo. Cristo nos amo
tanto que derramo su sangre preciosa, para lavar o quitar nuestros
pecados. Veamos: Revelación
1:5. y de Jesucristo el testigo fiel, el
primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados
con su sangre, El primogénito de los muertos significa que él
fue el primer hijo de Dios que murió y resucitó para que todos los humanos
condenados a la muerte, sigamos su ejemplo y así logremos nosotros también la
resurrección y vida eterna que Dios ofreció desde el principio.
Actualmente, todos
los cristianos verdaderos somos considerados por Dios como sacerdotes de
nuestros hogares y si obedecemos sus mandatos en el Nuevo Pacto también se nos concederá
ser reyes y autoridades de nuestros países en el reino Mileneal de Cristo, aquí
en la tierra. Veamos: Revelación 1:6.
y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e
imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Jesucristo en su
segunda venida se manifestará a todos los humanos, incluyendo a los judíos y
romanos que lo ejecutaron y traspasaron, quienes a su vez se lamentaran por
haber hecho tan grande pecado en contra del Hijo de Dios. Veamos: Revelación 1:7. He aquí que viene con las nubes, y todo ojo
le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación
por él. Sí, amén.
Dios el todopoderoso
es desde el principio y hasta el final, él es el Gran “YO SOY”, en el presente,
pasado y futuro, y el Alfa y la Omega, la primera y la última letra del
alfabeto Griego. Veamos: Revelación 1:8.
Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y
que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Dios Bendiga su vida. Amen.
